MAX .-
¡
Traigo detenida una pareja de guindillas! Estaban emborrach
á
ndose en una
tasca y los hice salir a darme escolta.
SERAF
Í
N EL BONITO.- Correcci
ó
n, se
ñ
or m
í
o.
MAX .-
No
falto a ella, se
ñ
or Delegado.
SERAF
Í
N EL BONITO.- Inspector.
MAX .-
Todo
es uno y lo mismo.
SERAF
Í
N EL BONITO.- ,-C
ó
mo se llama usted?
MAX .- Mi nombre es M
á
ximo Estrella.
Mi
seud
ó
nimo Mala Estrella. Tengo el honor
de no ser Acad
é
mico.
SERAF
Í
N EL BONITO.- Est
á
usted propas
á
ndose.
¿
Guardias, por qu
é
viene detenido?
UN GUARDIA.- Por esc
á
ndalo en la v
í
a p
ú
blica y gritos internacionales.
¡
Est
á
algo
briago!
SERAF
Í
N EL BONITO.-
¿
Su
profesi
ó
n?
MAX .- Cesante.
SERAF
Í
N EL BONITO.-
¿
En qu
é
oficina ha servido usted?
MAX .- En ninguna.
SERAF
Í
N EL BONITO.-
¿
No ha dicho usted que cesante9
MAX .- Cesante de hombre libre y p
á
jaro cantor.
¿
No me veo vejado, vilipendiado,
encarcelado, cacheado e interrogado?
SERAF
Í
N EL BONITO.-
¿
D
ó
nde vive usted?
MAX .- Bastardillos. Esquina a San Cosme. Palacio.
UN GUINDILLA.- Diga usted casa de vecinos. Mi se
ñ
ora, cuando a
ú
n no lo era, habit
ó
un sotabanco de esa susodicha finca.
MAX .- Donde yo vivo, siempre es un palacio.
EL GUINDILLA.- No lo sab
í
a.
MAX .- Porque t
ú
, gusano burocr
á
tico, no sabes nada.
¡
Ni so
ñ
ar!
SERAF
Í
N EL BONITO.-
¡
Queda usted detenido!
MAX .-
¡
Bueno!
¿
Latino, hay alg
ú
n banco donde pueda echarme a dormir?