DON LATINO.- Dorio, no malgastes el ingenio, que todo se acaba. Entre amigos basta
con sacar la petaca, se queda mejor.
¡
Vaya dame un pito!
DORIO DE GADEX.- No fumo.
DON FILIBERTO.-
¡
Otro vicio tendr
á
usted!
DORIO DE GADEX.- Estupro criadas.
DON FILIBERTO.-
¿
Es agradable?
DORIO DE GADEX.- Tiene sus encantos, Don Filiberto.
DON FILIBERTO.-
¿
Ser
á
usted padre inn
ú
mero?
DORIO DE GADEX.- Las hago abortar.
DON FILIBERTO.-
¡
Tambi
é
n infanticida!
P
É
REZ.- Un caj
ó
n de sastre.
DORIO DE GADEX.-
¡
P
é
rez, no metas la pata! Don Filiberto, un servidor es
neomaltusiano.
DON FILIBERTO.-
¿
Lo pone usted en las tarjetas?
DORIO DE GADEX.- Y tengo un anuncio luminoso en casa.
DON LATINO.- Y as
í
, reverti
é
ndonos la olla vac
í
a, los espa
ñ
oles nos consolamos del
hambre y de los malos gobernantes.
DORIO DE GADEX.- Y de los malos c
ó
micos, y de las malas comedias, y del servicio
de tranv
í
as y del adoquinado.
P
É
REZ.-
¡
Eres un iconoclasta!
ORIO DE GADEX.- P
é
rez, escucha respetuosamente y calla.
DON FILIBERTO.- En Espa
ñ
a podr
á
faltar el pan, pero el ingenio y el buen humor no
se acaban.
DORIO
DE GADEX.-
¿
Sabe usted qui
é
n es nuestro primer humorista, Don Filiberto?
DON FILIBERTO.- Ustedes los iconoclastas dir
á
n, quiz
á
, que Don Miguel de
Unamuno.
DORIO DE GADEX.-
¡
No, se
ñ
or! El primer humorista es Don Alfonso XIII.
DON FILIBERTO.- Tiene la viveza madrile
ñ
a y borb
ó
nica.