DON LATINO.-
¡
Perd
ó
n entonces! Pues s
í
, se
ñ
or, aun cuando me veo reducido al
extremo de vender entregas, soy un adepto de la Gnosis y la Magia.
RUB
É
N.-
¡
Yo lo mismo!
DON LATINO.- Recuerdo que alguna cosa alcanzabas.
RUB
É
N.-Yo he sentido que los Elementales son Conciencias.
DON LATINO.-
¡
Indudable?
¡
Indudable!
¡
Indudable!
¡
Conciencias, Voluntades y
Potestades!
RUB
É
N.-Mar y Tierra, Fuego y Viento, divinos monstruos.
¡
Posiblemente Divinos
porque son Eternidades!
MAX.- Eterna la Nada.
DON LATINO.- Y el fruto de la Nada: Los cuatro Elementales, simbolizados en los
cuatro Evangelistas. La Creaci
ó
n, que es pluralidad, solamente comienza en el
Cuatrivio. Pero de la Trina Unidad, se desprende el N
ú
mero.
¡
Por eso el N
ú
mero es
Sagrado!
MAX.-
¡
Calla, Pit
á
goras! Todo eso lo has aprendido en tus intimidades con la vieja
Blavatsky.
DON LATINO.-
¡
Max , esas bromas no son tolerables!
¡
Eres un esp
í
ritu profundamente
irreligioso y volteriano! Madama Blavatsky ha sido una mujer extraordinaria y no debes
profanar con burlas el culto de su memoria. Pudieras verte castigado por alguna
camarrupa de su karma.
¡
Y no ser
í
a el primer caso!
RUB
É
N.-
¡
Se obran prodigios! Afortunadamente no los vemos ni los entendemos. Sin
esta ignorancia, la vida ser
í
a un enorme sobrecogimiento.
MAX.-
¿
T
ú
eres creyente, Rub
é
n?
RUB
É
N.-
¡
Yo creo!
MAX.-
¿
En Dios?
RUB
É
N.-
¡
Y en el Cristo!
MAX.-
¿
Y en las llamas del Infierno?
RUB
É
N.-
¡
Y m
á
s todav
í
a en las m
ú
sicas del Cielo!
MAX.-
¡
Eres un farsante, Rub
é
n!
RUB
É
N.-
¡
Ser
é
ingenuo!
MAX.-
¿
No est
á
s posando?