EL JOVEN.- Es el final, Maestro.
RUB
É
N.- Es la ocasi
ó
n para beber por nuestro estelar amigo.
MAX.-
¡
Ha desaparecido del mundo!
RUB
É
N.- Se prepara a la muerte en su aldea y su carta de despedida fue la ocasi
ó
n de
estos versos.
¡
Bebamos a la salud de un exquisito pecador!
MAX.-
¡
Bebamos!
Levanta su copa y, gustando el aroma del ajenjo, suspira y evoca el cielo lejano de
Par
í
s. Piano y viol
í
n atacan un aire de opereta, y la parroquia del Caf
é
lleva el comp
á
s
con las cucharillas en los vasos. Despu
é
s de beber, los tres desterrados confunden sus
voces hablando en franc
é
s. Recuerdan y proyectan las luces de la fiesta divina y mortal.
¡
Par
í
s!
¡
Cabaretes!
¡
Ilusi
ó
n! Y en el ritmo de las frases, desfila con su pata coja Pap
á
Verlaine.
ESCENA D
É
CIMA
Paseo con jardines. El cielo raso ' y remoto. La luna lunera. Patrullas de Caballer
í
a.
Silencioso y luminoso, rueda un auto. En la sombra clandestina de los ramajes,
merodean mozuelas pingonas y viejas pintadas como caretas. Repartidos por las sillas
del paseo, Yacen algunos bultos durmientes.
MAX ESTRELLA y DON LATINO.-
caminan bajo las sombras del paseo. El perfume primaveral de las lilas embalsama la
humedad de la noche.
UNA VIEJA PINTADA.-
¡
Morenos!
¡
Chis ... !
¡
Morenos!
¿
Quer
é
is venir un ratito?
DON LATINO.- Cuando te pongas los dientes.
LA VIEJA PINTADA.-
¡
No me dej
á
is siquiera un pitillo!
DON LATINO.- Te dar
é
La Corres
para que te ilustres, publica una carta de Maura.
LA VIEJA PINTADA.-Que le den morcilla.
DON LATINO.- Se la proh
í
be el rito judaico.
LA VIEJA PINTADA.-
¡
Mira el camelista! Esperaros, que llamo a una amiguita
¡
Lunares!
¡
Lunares!
Surge
LA LUNARES.- ,
una mozuela pingona, medias blanca delantal, toquilla y
alpargatas. Con risa desvergonzada s detiene en la sombra del jardinillo.
LA LUNARES.-
¡
Ay, qu
é
pollos m
á
s elegantes! Vosotros me sac
á
is est noche de la
calle.