MADAMA COLLET y CLAUDINITA
se abrazan con un gran gri . to, repentinamente
aguzados los ojos, manos crispadas, revolantes sobre la frente las sortijillas del pelo.
SE
Ñ
A FLORA,
la portera, llega acezando: La pregonan el resuello
NI
sus chancletas.
LA PORTERA.-
¡
Ah
í
est
á
la carroza!
¿
Son ustedes suficientes para bajar el cuerpo del
finado difunto? Si no lo son, subir
á
mi esposo.
CLARINITO.- Gracias, nosotros nos bastamos.
BASILIO SOULINAKE.- Se
ñ
ora portera, usted debe comunicarle al conductor del
coche f
ú
nebre, que se aplaza el sepelio. Y que se vaya con viento fresco.
¿
No es as
í
como dicen ustedes los espa
ñ
oles?
MADAMA COLLET.-
¡
Que espere ... ! Puede usted equivocarse, Basilio.
LA PORTERA.-
¡
Hay bombines y javiques en la calle, y si no me enga
ñ
o, un coche de
galones!
¡
Cuidado lo que es el mundo, parece el entierro de un concejal!
¡
No me
pensaba yo que tanto representaba el finado!
¿
Madama Collet, qu
é
raz
ó
n le doy al
gach
ó
de la carroza?
¡
Porque ese t
í
o no se espera! Dice que tiene otro viaje en la calle
de Carlos Rubio.
MADAMA COLLET.-
¡
V
á
lgame Dios!
¡
Yo estoy incierta!
LA PORTERA.-
¡
Cuatro Caminos!
¡
Hay que ver, m
á
s de una legua y no le queda tarde!
CLAUDINITA.-
¡
Que se vaya!
¡
Que no vuelva!
MADAMA COLLET.- Si no puede esperar... Sin duda...
LA PORTERA.- Le cuesta a usted el doble, total por tener el fiambre unas horas m
á
s en
casa.
¡
Deje usted que se lo lleven, Madama Collet!
MADAMA COLLET.-
¡
Y si no estuviese muerto!
LA PORTERA.-
¿
Que no est
á
muerto? Ustedes sin salir de este aire no perciben la
corrupci
ó
n que tiene.
BASILIO SOULINAKE.-
¿
Podr
í
a usted decirme, se
ñ
ora portera, si tiene usted hecho
estudios universitarios acerca de medicina? Si usted los tiene, yo me callo y no hablo
m
á
s. Pero si usted no los tiene, me permitir
á
de no darle beligerancia, cuando yo soy a
decir que no est
á
muerto, sino catal
é
ptico.
LA PORTERA.-
¡
Que no est
á
muerto!
¡
Muerto y corrupto!
BASILIO SOULINAKE.- Usted, sin estudios universitarios, no puede tener conmigo
controversia. La democracia no excluye las categor
í
as t
é
cnicas, ya usted lo sabe, se
ñ
ora
portera.