PICA LAGARTOS
.-
Me parece mucho decir que se hall
ó
la pol
í
tica representada en el
entierro de Don MAX.- . Y si usted lo divulga, hasta podr
á
tener para usted malas
resultas.
DON LATINO.-
¡
Yo no miento!
¡
Estuvo en el cementerio el MINISTRO.- de la
Gobernaci
ó
n!
¡
Nos hemos saludado!
EL CHICO DE LA TABERNA.-
¡
Ser
í
a
Fantomas!
DON LATINO.- Calla t
ú
, mamarracho.
¡
Don Antonio Maura estuvo a dar el p
é
same en
la casa de]
Gallo!
EL POLLO.- Jos
é
G
ó
mez,
Gallito,
era un astro y muri
ó
en la plaza, toreando muy
requetebi
é
n, porque ha sido el rey de la tauromaquia.
PICA LAGARTOS.-
¿
Y Terremoto,
u s
é
ase Juan Belmonte?
EL POLLO .-
¡
Un intelectual!
DON LATINO.- .- Ni
ñ
o, otra ronda.
¡
Hoy es el d
í
a m
á
s triste de mi vida!
¡
Perd
í
un
amigo fraternal y un maestro! Por eso bebo, Venancio.
PICA LAGARTOS.-
¡
Que ya sube una barbaridad la cuenta, Don Lat
í
! Tant
é
ese usted,
a ver el dinero que tiene.
¡
No sea caso!
DON LATINO.- Tengo dinero para comprarte a ti, con tu tabern
á
culo.
Saca de las profundidades del carrik un manojo de billetes y lo arroja sobre el
mostrador, bajo la mirada torcida del chulo y el gesto at
ó
nito de Venancio.
EL CHICO
DE LA TABERNA
se agacha por alcanzar entre las zancas barrosas del curda un
billete revolante. La ni
ñ
a
PISA BIEN,
amurriada en un rinc
ó
n de la tasca, se retira el
pa
ñ
uelo de la frente. espabil
á
ndose fisga hacia el mostrador.
EL CHICO DE LA TABERNA.-
¿
Ha heredado usted, Don Lat
í
?
DON LATINO.- Me deb
í
an unas pocas pesetas, y me las han pagado.
PICA LAGARTOS.- No son unas pocas.
LA PISA BIEN.-
¡
Diez mil del ala!
DON LATINO.-
¿
Te deben algo?
LA PISA BIEN.-
¡
Naturaca! Usted ha cobrado un d
é
cimo que yo he vendido.
DON LATINO.- No es verdad.
LA PISA BIEN.- El 5775.
EL CHICO DE LA TABERNA.- Ese mismo n
ú
mero llevaba Don MAX.- !