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Comentario
Durante varios años he jugado con la posibilidad astronómica - que me parece una
buena probabilidad - de que hay numerosos cuerpos demasiado faltos de masa para
ser verdaderas estrellas, demasiado grandes para ser planetas, aunque sólo sea
porque la definición de un planeta afirma que no brilla con luz propia. Tales microsoles
podrían durar mucho tiempo, especialmente si contuviesen una cantidad razonable de
radiactivos pesados, y calentasen a uno dos satélites, aun que no los alumbraran. Si tal
cuerpo orbitase a una estrella normal, tal como Júpiter orbita al sol, podrían tener lugar
algunas complicaciones interesantes para los satélites...
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