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Comentario
Desde la más remota antigüedad los seres humanos se han enfrentado al misterio de la vida, que
se vuelve más misterio porque acaba en la muerte. Se viene a la vida para abandonarla y aunque
no existen elixires para la inmortalidad, sí se pueden adoptar actitudes para aprender a aceptar lo
inevitable con menos dolor, superar el miedo a la muerte y aprender a vivir con más sentido de
la solidaridad, la plenitud y la verdad.
El ser humano se enfrenta a la vida sin saber cómo vivirla o no la vive con la sabiduría suficiente.
Mientras las mareas suben y bajan, las criaturas nacen y desaparecen, los hombres de todas las
épocas han tratado de burlar o superar la muerte; han soñado, de manera constante, con llegar
a conseguir el elixir de la inmortalidad y a pesar de los sinsabores cotidianos, la mayoría de los
seres humanos se niegan a abandonar el mundo. Con frecuencia se teme vivir pero mucho más
asusta la muerte, aunque la vida se sienta como una carga o como una pesadilla, el ser humano
se aferra a ella.
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