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Comentario
BAJO LAS JUBEAS EN FLOR
Sentado en el patio central, empedrado, rodeado de celdas. Después, supuse, sentado
en un rincón, mirando, se habían construido los otros pabellones, unos encima de otros, o
tocándose por los vértices, o enlazándose, y las antiguas celdas habían pasado a ser
oficinas y depósitos. El resultado era una confusión de construcciones de distintas formas
y tamaños, puestas de cualquier modo y en cualquier parte, y todas altamente
descorazonadoras. Había ventanas que daban a otras ventanas, escaleras en medio de
un baño, pasillos que daban una vuelta para ir a terminar contra una pared ciega, galerías
que alguna vez habrían, quizá, dominado un espacio en el que más tarde se había
construido, de modo que ahora eran corredores con barandas y antepechos, puertas que
no se abrían o se abrían sobre una pared, cúpulas que se habían transformado en cuartos
a los que había que entrar doblado en dos, habitaciones contiguas que no se
comunicaban sino dando un largo rodeo
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