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Comentario
Es misión de los agaráfobos y los claustrófobos colonizar la Luna. O crear
agarófílos y claustrófilos, porque los hombres que se lanzan al espacio es mejor que no
tengan fobias. Si algo en un planeta, sobre un planeta o en los espacios vacíos que
separan los planetas, es susceptible de asustar a 'un hombre, éste hará mejor en no
moverse de la madre Tierra. El hombre que quiere vivir su vida alejado de tierra firme
debe estar dispuesto a encerrarse en una exigua nave del espacio, sabiendo que puede
ser su ataúd, sin desfallecer ante las inmensas extensiones cósmicas. Los hombres del
espacio, pilotos, mecánicos y astrogadores, están aficionados a vivir a algunos miles de
kilómetros de la biblioteca contigua.
Por otra parte, los colonizadores de la Luna tienen que pertenecer a esa especie de
hombres que se siente feliz y a sus anchas viviendo bajo tierra como en una angosta
madriguera.
Durante mi segundo viaje a Luna City, fui al observatorio Richardson, tanto para ver
el Gran Ojo como para buscar el argumento de una historia que me pagase mis
vacaciones. Presenté mi carnet de periodista, charlé un rato y acabé visitando todo
aquello acompañado por el jefe. Fuimos al túnel del norte, que estaba siendo horadado
en el lugar del proyectado coronascopo.
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