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Comentario
No leas este libro, saboréalo, consúltalo según las necesidades y
circunstancias en que te encuentres, y fundamentalmente
compártelo, no se te ocurra guardarlo almacenado en casa, es una
herramienta de trabajo, no puede estar en desuso en ningún
momento, alude a una coyuntura planetaria y personal muy
importante, la manera como vivamos el primer año del milenio
resulta fundamental, pues allí germinan las semillas de un futuro
diferente, imprescindible estar bien y conscientes, de que aquello
que se inicia tiene que ser cualitativamente distinto.
Estamos presenciando la conclusión de algo que en realidad ya
caducó hace algún tiempo atrás, sólo que se resignaba a retirarse,
ya no resulta tan importante ver como se desmorona lo viejo, sino
concentrar nuestras energías para que con la belleza que
caracterice este nuevo tiempo, podamos concentrar nuestras
energías en edificar algo, cualitativamente superior, basta de
profecías y especulaciones, es suficiente con que no nos
distraigan ni nos atrape lo caduco; en ese contexto el propósito de
este libro es proveer elementos de juicio e inspiración, para que
podamos atravesar circunstancias incluso extremadamente
adversas, con la fascinación que produce el crecimiento elevado a
un nivel consciente, ya hace mucho tiempo la humanidad viene
ensayando, es tiempo de comenzar la transformación real, la
dinámica energética de este cambio de milenio ampara todo
proyecto transformador, que parta del interior.
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