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Comentario
Salía del Hospital de la Resurrección, que está en Valladolid, fuera de la Puerta del Campo,
un soldado que, por servirle su espada de báculo y por la flaqueza de sus piernas y amarillez
de su rostro, mostraba bien claro que, aunque no era el tiempo muy caluroso, debía de haber
sudado en veinte días todo el humor que quizá granjeó en una hora. Iba haciendo pinitos y
dando traspiés, como convaleciente; y, al entrar por la puerta de la ciudad, vio que hacia él
venía un su amigo, a quien no había visto en más de seis meses; el cual, santiguándose como
si viera alguna mala visión, llegándose a él, le dijo:
-¿Qué es esto, señor alférez Campuzano? ¿Es posible que está vuesa merced en esta tierra?
¡Como quien soy que le hacía en Flandes, antes terciando allá la pica que arrastrando aquí la
espada! ¿Qué color, qué flaqueza es ésa?
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| Autor : De Cervantes Miguel |
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