 |
|
Comentario
PROBIDAD
N
o, la historia de aquella célebre Lotería de provincia será para
otra ocasión - dijo el doctor Jiménez Albornoz, encendiendo con cal-
ma su cigarro.- Merece capítulo aparte, y hoy tengo deseos de contar
un hecho real, demostrativo de que la corrupción cunde más cuanto de
más alto viene, porque, propagado el contagio por los que mandan,
hasta para los mejores resulta difícil, si no imposible, escapar a él. El
pueblo viene a ser, entonces, como la familia de aquella del refrán que
había hecho su igual, no sólo a la hija sino hasta la misma manta que
las cobijaba
| |