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Comentario
Santiago Bovisio declara que cuando la mente se remonta al primer
Pensamiento Divino de la Creación, se pierde en el pavoroso abismo de lo
indescriptible, y que la Cosmogonía, como disciplina de estudio, es una mera
especulación. No obstante, en estas Enseñanzas, se extiende sobre varios
caminos de búsqueda.
En el primero, transcribe y explica la Historia del Universo escrita sobre la
piedra negra que cierra el sepulcro de la Divina Madre, en Kaor, en
dimensiones astrales.
En el segundo, presenta los símbolos gráficos del Despertar, la
Manifestación Divina, la Creación Universal, la Formación de los Sistemas
Planetarios, y los explica.
En el tercero, se extiende sobre la cronología de los Vedas y la división
hindú del tiempo, desde lo más pequeño, un truti, hasta lo más grande, 100 años
de Brama.
En la Enseñanza décimo primera explica el Génesis de la Biblia según el
principio de la Creación Divina.
Por medio de gráficos sencillos se expande en una quinta forma de encarar
la Creación, siguiendo la Gnosis de Alejandría, definiendo a los Tres Creadores,
los Siete Constructores y los Nueve Arquitectos, y transcribe la versión
cristiana de las nueve Jerarquías del Coro Celestial.
Indudablemente, el estudio de la Cosmogonía es muy difícil; aquí se han
presentado conceptos extraídos de las tradiciones religiosas, como la
explicación del Génesis, obras de Helena Petrovna Blavastky, de autores
antiguos y otros de origen no conocidos por el público, y que el autor los ubica
en el Templo de Ahehia de Kaor, que están en dimensiones suprafísicas.
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