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Comentario
El día siguiente sería Navidad y, mientras los tres se dirigían a la estación de
naves espaciales, el padre y la madre estaban preocupados. Era el primer vuelo
que el niño realizaría por el espacio, su primer viaje en cohete, y deseaban que
fuera lo más agradable posible. Cuando en la aduana les obligaron a dejar el
regalo porque pasaba unos pocos kilos del peso máximo permitido y el arbolito
con sus hermosas velas blancas, sintieron que les quitaban algo muy importante
para celebrar esa fiesta. El niño esperaba a sus padres en la terminal. Cuando
estos llegaron, murmuraban algo contra los oficiales interplanetarios
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