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Comentario
¿eh? Van a... —De pronto miró a su alrededor, dio media vuelta, y se alejó pesadamente por el
callejón.
—Jesucristo. —Una sonrisa flotó en el rostro de Denny—. ¿Qué... qué fue todo eso?
—No lo sé. —Uno de los libros había caído a la acera. El otro estaba inclinado en posición
precaria en el bordillo.
—Quiero decir que este tipo simplemente aparece y empieza a empujarte de este modo. Creí que
ibas a pegarle. —Denny agitó pesadamente la cabeza—. Hubieras debido pegarle. ¿Por qué salió así
y se metió con nosotros de esta manera?
—No se metió contigo de ninguna manera. —Chico recogió los libros y volvió a metérselos en
la espalda, debajo del cinturón.
—Simplemente está loco o algo así, ¿eh?
—Vamonos —dijo Chico—. Sí, está... loco.
—Jesucristo. Eso es realmente extraño. ¿Lo habías visto
alguna vez antes?
—Sí.
Caminaron.
—¿Qué hacía entonces?
—Más o menos lo mismo... una vez. ¿Las otras? Parecía más bien normal.
—Un chiflado —dictaminó Denny, y se rascó las ingles desde dentro de los bolsillos de sus
pantalones—. Ella vive ahí. Creía que ya lo sabías. ¿No te lo dijo?
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