 |
|
Comentario
El arte de aprender ha tendido a caer en descrédito o desinterés, ya que se le asocia exclusivamente a la
acción de incorporar o acumular información. No obstante, el aprendizaje no es sólo la acumulación de
información desechable o inerte, sino que constituye posiblemente nuestro mayor capital o potencial, ya
que aprender es sinónimo de cambiar, es decir, de crear, expandir y dirigir nuestro futuro.
Para muchos teóricos de las ciencias sociales, la capacidad de aprendizaje que tengan las organizaciones
determinará no sólo su competitividad en el mercado, sino también su permanencia en éste.
No obstante, para una organización que desea crecer y expandirse, no basta con sobrevivir. En este
sentido, el aprendizaje adaptativo o de supervivencia es necesario, pero no suficiente, por ello, se requiere
combinarlo con un aprendizaje generativo, es decir, un aprendizaje que aumente nuestra capacidad de
crear y desarrollarnos
| |