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Comentario
Cuando llegó la orden de desahucio, Fats Jordan estaba, colgando, en el centro del Gran
Globo de Cristal, apretando la guitarra contra su pronunciada panza negra que
sobresalía, por encima de sus cortos pantalones de púrpura.
El Gran Igloo, como se llamaba con frecuencia al enorme globo viviente, no estaba, en
realidad, hecho de cristal. Era de seda hermética, un material barato y flexible, casi tan
transparente como el sílice fundido y diez mil veces más duro lo suficientemente duro
como para mantener una presión de aire respirable en cl fuerte vacío del espacio.
Más allá de la pared esférica se balanceaban las otras bolas, algo más pequeñas, del
Grupo «Beat», unidas unas con otras y con el Gran Igloo por túneles cilíndricos de un
metro de diámetro, de seda hermética tintada de triple fuerza. En ellos flotaban o
nadaban un conjunto de personas vestidas caprichosamente y dedicadas a actividades
convenientes a la caída libre: dormir, tomar baños de sol, cuidar algas (esponjosos
recipientes «oscilantes» de agua, fertilizante y materia verde llamada «guk»), cultivaban
levadura (un asunto bastante similar), leer, estudiar y discutir mirando las estrellas. Para
variar, a veces meditaban, pasaban el tiempo con juegos (especialmente uno que tenía
lugar dentro del recinto globular de un globo vacío), o bailando, en creación artística
con numerosos medios y en la producción de dulces sonidos (instrumentos musicales
que no dependen de la gravedad)
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