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Comentario
EMBAJADOR EN VERDAMMT
Colin Kapp
- Bienvenido a Verdammt, teniente.
El Capitán Administrador Lionel Prellen extendió una mano hacia el recién llegado.
El Técnico Espacial Teniente Sinclair ignoró la mano y saludó gravemente.
- Tengo entendido que la Administración de los Territorios del Espacio en Verdammt ha solicitado ayuda naval para
la instalación de una rejilla de aterrizaje y una baliza subespacial que permitan el descenso de una nave de línea de la
F.T.L.
- Exactamente. Queremos desembarcar a un personaje que se encuentra en la nave de la F.T.L. - explicó Prellen -. Y
al parecer posee usted la única rejilla que puede ser instalada aquí a tiempo para detener esa nave y hacerla
descender en las máximas condiciones de seguridad.
El teniente le dirigió una mirada especulativa.
- En respuesta a su petición, el Almirante Melk ha destacado a la S.N.V. Gemini para que se instale en órbita
alrededor de Verdammt y haga descender una rejilla, generadores y una baliza preestructurados, para que sean
montados en tierra. Usted tendrá que aportar materiales y mano de obra, y yo me encargaré de supervisar los
trabajos y proporcionar ayuda técnica.
- ¡Excelente! - dijo Prellen -. Es la mejor solución que podíamos esperar. Aunque a usted no parece gustarle
demasiado, teniente.
- Sinceramente, no, capitán. La Marina tiene que atender a muchas obligaciones, y dejar inactiva la Gemini durante
veinte días mientras se monta la rejilla es algo que no coincide con mi concepto de la máxima utilización de los
recursos.
Prellen se encogió de hombros.
- En tal caso, la Marina podía haber denegado nuestra petición de ayuda.
- El almirante entendió que la petición era legítima, suponiendo que la importancia de la operación justificara el
coste y la pérdida de tiempo. Y no estaba en condiciones de juzgar los méritos del caso. Me gustaría preguntarle,
capitán, si existe aquella justificación.
- Creo que sí - dijo Prellen -. Y, afortunadamente, no tengo que contestar a esa clase de pregunta ni al almirante
Melk ni a usted. Sólo soy responsable ante la Administración de Territorios del Espacio en la Tierra. Pero, ya que ha
planteado usted la cuestión, le diré que el personaje que estamos interesados en hacer recalar aquí es el primer
Embajador de la Tierra en Verdammt.
- ¿Embajador? - Sinclair luchó con su incredulidad -. Corríjame si me equivoco, capitán, pero en el Manual del
Espacio se señala que Verdammt no posee ninguna forma de vida indígena con la inteligencia suficiente para
facilitar o comprender ningún tipo de contacto sociológico.
- El Manual del Espacio y usted están en un error - dijo Prellen. Regresó a su escritorio y se sentó detrás de él con
aire fatigado -. Se equivocan. Verdammt posee una forma de vida sumamente inteligente. Ignoramos aún su grado
de inteligencia, pero es posible que sea muy superior al nuestro. Lo malo es que la valoración inicial se estableció
utilizando la escala de Manneschen, la cual está basada en conceptos de inteligencia puramente terrícolas. La forma
de vida existente aquí no tiene nada de terrícola. En realidad, en términos terrícolas, resulta completamente
ininteligible.
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