 |
|
Comentario
Oh, Palicrovol, el de la muerte y la venganza en los ojos: te escribo porque, a lo largo
de los siglos, hay historias que has olvidado, e historias que jamás llegaste a saber. Te las
contaré todas, y puesto que cuanto digo es verdad, detendrás tus manos colmadas de
armas, y ya no buscarás la muerte del niño Orem, el Carniseco, llamado el de
Banningside, o también el Reyecito.
El Rebelde Exiliado Y La Princesa Flor
Ésta no es la primera de las historias, pero sí la primera que debo contar, porque si la
recuerdas me escucharás hasta el final.
Él se acercó a ella en el jardín, donde sus doncellas estaban adornándola con flores,
tarea que debían hacer durante cada día de la primavera.
-¿Cuál es el nombre de la pequeña? -preguntó.
Sus doncellas la miraron, solicitando permiso para responder. Ella hizo un gesto con la
cabeza a la sarcástica dama llamada El-frío-de-las-aguas-del-oeste, quien sabría decir las
palabras adecuadas
| |