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Comentario
Muchos son los sabios de diferentes siglos y naciones que han aspirado al renombre de Fabulistas; pero
muy pocos los que han hecho esta carrera felizmente. Este conocimiento debiera haberme retraído del arduo
empeño e meterme a contar fábulas en verso castellano. Así hubiera sido: pero permítame el público
protestar con sinceridad en mi abono, que, en esta empresa no ha tenido parte mi elección. Es puramente
obra de mi pronta obediencia debida a una persona en quien respeto unidas las calidades de tío, maestro, y
jefe.
En efecto: el Director de la Real Sociedad Vascongada mirando la educación como a basa en que estriba
la felicidad pública emplea la mayor parte de su celo patriótico en el cuidado de proporcionar a los jóvenes
alumnos del Real Seminario Vascongado cuanto conduce a su instrucción y siendo por decirlo así el primer
pasto con que se debe nutrir el espíritu de los niños las máximas morales disfrazadas en el agradable artificio...
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