 |
|
Comentario
Siguiendo la curva que forman las viejas murallas de Sevilla, ciñéndola cual
faja de piedra, al dejar a la derecha el río y las Delicias, se encuentra la puerta
de San Fernando.
Desde esa puerta se extiende en línea recta sobre la llanura, hasta la base
del cerro llamado Buena-Vista, un camino que pasa sobre un puente de piedra el
riachuelo Tagarete, y sube la cuesta bastante pendiente del cerro, en cuya cima
se hallan las ruinas de una capilla.
Al contemplar ese camino a vista de pájaro parece que es un brazo que
extiende Sevilla hacia aquellas ruinas, levantándole en alto como para llamar la
atención sobre ellas, porque esas ruinas, aunque pequeñas y sin vestigio de
mérito artístico, son un recuerdo religioso e histórico, son una herencia del gran
rey Femando III, cuya memoria es tan popular, que se le admira como héroe...
| |