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Comentario
Debe haber requerido un valor considerable por
parte de Charles Tritten para que pudiera cumplir
con la promesa virtual que significa el último capí-
tulo, de "Heidi", uno de los libros más queridos en-
tre los niños, y alcanzar una feliz continuación de
las felices aventuras de la niñita que fue creciendo
allá en lo alto de las montañas de Dörfli.
Aun para quien había traducido todas las obras
de Johanna Spyri al francés, para quien el país y los
pobladores que describe resultan tan familiares co-
mo a la ilustre autora, habrá sido necesario una
prolongada observación antes de proceder a asumir
la placentera tarea de escribir la continuación de
“Heidi”.
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