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Comentario
Una de las curiosas costumbres que surgieron del Colapso fue la práctica de
erigir pirámides con cajas craneanas de robots, de la misma forma que algunos
antiguos bárbaros asiáticos erigían pirámides de cabezas humanas que más
tarde se convertían en cráneos, para conmemorar una batalla. Aunque la
costumbre de las cajas craneanas no es universal, hay suficientes evidencias
proporcionadas por los relatos de los viajeros que muestran que es practicada
por muchas tribus sedentarias. Las poblaciones nómadas pueden poseer
también colecciones de cajas craneanas, pero ésas no son erigidas en
pirámides excepto en ocasiones ceremoniales. Ordinariamente son
almacenadas en arcones sagrados que, cuando la tribu se halla en marcha,
ocupan posiciones de honor, siendo trasladados en carromatos a la cabeza de
la columna.
Generalmente, se ha creído que esta fascinación hacia las cajas craneanas
de robots puede conmemorar el triunfo del hombre sobre las máquinas. Pero
no hay una evidencia innegable de que eso sea así. Es posible que la simetría
de las cajas craneanas posea un atractivo estético completamente distinto de
cualquier otro significado real o imaginario. O es posible que su conservación
sea una reacción inconsciente a una permanencia simbólica, puesto que de
todas las cosas creadas por el hombre tecnológico, dichas cajas craneanas son
las más duraderas, ya que están construidas con un metal mágico que desafía
tanto al tiempo como al clima.
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