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Comentario
Abrí los ojos aleteando los párpados, buscando desesperadamente un haz de luz,
Solo cuando alcé la mano derecha para tocar la frente, me di cuenta de que estaba
húmedo, cabellos mojados enlazándose entre ellos sobre mis ojos en caprichosas
formas como hierba al viento, y la transpirada piel del resto del cuerpo que pegada
a las sábanas hacía de la cama algo claustrofóbicamente tedioso. Pero aún así la
confusión seguía dentro de mi cabeza. Fue entonces, como si de un desbloqueo se
tratase, y de hecho fue así, cuando comencé a tantear a oscuras con la mano
izquierda sobre la mesita de noche tirando todo objeto que yacía en ese momento
inerte allá encima, hasta que noté la sensación que me produjo el frío vidrio del
vaso de agua que contorneé con los dedos, y que levanté con cautela procurando
no derramar una sola gota, aunque el pulso a esas horas de la madrugada dejaba
mucho que desear, lo bebí casi de golpe dejando solo un poco e intenté poner
orden a lo que me pasaba, levanté las sábanas extendiendo y balanceando los
brazos sólo una vez... y empecé a recordar, había tenido un sueño, al menos eso
es lo que parecía, un sueño del que se podían ver cosas de uno mismo, aunque
todos los sueños en mayor o menor medida sean así. Este no era un sueño vulgar,
y de repente comenzaron a desfilar por mi mente una serie de imágenes,
situaciones, conversaciones, etc... así que me recosté y arropé de nuevo en la
cama y simplemente me puse a la espera como fatuo espectador de una película en
tecnicolor y de cinemascope. (La función va a comenzar).
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