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Comentario
VIENTOS ESTELARES
Es la hora de la penumbra crepuscular,
Casi siempre en otoño, cuando el viento estelar se precipita Por las calles altas de la colina, que aunque desiertas
Muestran ya luces tempranas en cómodas habitaciones. Las hojas secas danzan con giros extraños y fantásticos, Y el
humo de las chimeneas se arremolina con gracia etérea Siguiendo las geometrías del espacio exterior, Mientras
Fomalhaut se asoma por las brumas del Sur.
Ésta es la hora en que los poetas lunáticos saben Qué hongos brotan en Yugoth, y qué perfumes Y matices de flores,
desconocidos en nuestros pobres Jardines terrestres, llenan los continentes de Nithon. ¡Pero por cada sueño que nos
traen estos vientos Nos arrebatan una docena de los nuestros!
SIRENAS PORTUARIAS
Por encima de viejos tejados y agujas desconchadas
Las sirenas del puerto cantan durante toda la noche;
Gargantas venidas de puertos extraños, de blancas playas lejanas Y océanos fabulosos, concertadas en coros
abigarrados.
Ajenas unas a otras, no se conocen entre sí,
Pero todas, por obra de alguna fuerza oscuramente concentrada Desde abismos ensimismados más allá del curso del
Zodiaco, Se funden en un misterioso zumbido cósmico.
A través de vagos sueños organizan un desfile De formas aún más vagas, insinuaciones y visiones;
Ecos de vacíos exteriores e indicios sutiles De cosas que ni ellas mismas pueden definir.
Y siempre en ese coro, tenuamente entreveradas,
Captamos algunas notas que ningún buque terrenal emitió jamás
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