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Comentario
En 1963, una novela de Julio Cortázar se incorpora a la serie de grandes obras que están
publicando los autores hispanoamericanos. Es un libro relativamente difícil que exhibe una
serie de técnicas renovadoras y se inscribe dentro del espíritu de la vanguardia. Sin
embargo, obtiene una amplia resonancia, sobre todo entre los jóvenes: se lee, se discute,
influye en muchos narradores.
Veinte años después, esa obra, Rayuela, se incorpora a una colección de clásicos
hispánicos. ¿Qué sentido tiene esto? Simplemente, consagrar la realidad de los hechos:
Rayuela es, ya, un clásico, si sabemos entender adecuadamente este término. No es la flor
de un día, ni el best seller ocasional que pasa, dejando sólo el reguero de un escándalo más
o menos sincero. Rayuela es, ya, un clásico de la novela contemporánea en lengua
española, como Cien años de soledad, Paradiso, La familia de Pascual Duarte, Pedro
Páramo, La saga/fuga de J. B... Por su calidad, por su difusión, por su influencia, supone un
punto de referencia inexcusable. Es un clásico vivo, que sigue suscitando reacciones de
todo signo. A la vez, se ha incorporado de modo habitual a los cursos universitarios —¡hasta
en las universidades españolas!— y ha dado lugar a tesis, estudios y disertaciones
académicas sin cuento.
Vuelvo a preguntarme: ¿para qué se incorpora Rayuela a una colección de clásicos como
ésta? Aparte de confirmar la apertura de criterio de los que la orientan (ha publicado también
Paradiso, por ejemplo, y buena parte del teatro español de vanguardia), creo que tiene un
sentido muy claro: en esta colección, Rayuela puede llegar a un público muy amplio que
todavía no la conoce. Pienso, naturalmente, en los estudiantes universitarios y de
Bachillerato. (Felizmente, los planes de estudio españoles se van abriendo, poco a poco, a
la literatura hispanoamericana contemporánea.) Me ha tocado hablarles muchas veces de
esta novela. He podido comprobar que les interesaba, pero también que no pocos de ellos
seguían encontrando dificultades para entenderla adecuadamente. Con toda sinceridad,
creo que esta edición puede ayudarles a disfrutar más con esta novela.
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