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Comentario
Tenemos la costumbre de dividir el mundo en dos zonas: la de los seres vivos y
la de la materia inanimada. Sin embargo, el equilibrio entre la parte viviente y la
parte inerte del mundo se rompe continuamente por una constante pérdida de
substancia de lo viviente. La vida escapa de manos del biólogo para pasar a las del
físico.
Todo lo que sabemos de los seres vivos está contenido en las ciencias de la
materia. Unicamente la parte todavía no explicada conserva las apariencias de vida,
pero ello no son más que intuiciones, hipótesis, ideas generales. Cuando llegamos a
conocer una cosa parece que la vida se retira de ella como las burbujas de la papilla
ante la cuchara del niño
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