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Comentario
Montpellier, la ciudad de la costa mediterránea
donde terminé de escribir estas páginas, se encuen-
tra en una región que pertenecía a la cultura griega
en el siglo VIII antes de Cristo, y que antes de ini-
ciarse la era cristiana estaba tan completamente ro-
manizada como la misma Italia. En la guía local se
deja oír todavía la tradición clásica. "La industria",
leemos, "ha sido relegada a los vastos barrios mo-
dernos de la ciudad, de modo que Montpellier ha
conservado su carácter de vieja ciudad capital, cen-
tro dé la vida administrativa y universitaria, donde la
labor de los estudiosos se combina con el solaz de
la burguesía, para gran ventaja de las artes y de las
ciencias". He aquí, en una sola frase, las principales características de la civilización que vamos a estu-
diar. Se trata de una civilización en la cual la indus-
tria nada tiene que ver con la cultura; en la cual las
artes y las ciencias no tienen ninguna relación estre-
cha con la producción, sino que constituyen la apli-
cación de una clase ociosa; en la cual la
administración se ocupa casi exclusivamente del
problema de dirigir a los hombres, y apenas toma
siquiera en cuenta la lucha por el mejor dominio del
ambiente material en que éstos viven. Es precisa-
mente el origen de esta civilización el carácter de sus
realizaciones y su valor para el mundo actual, lo que
trataremos de estudiar en este breve trabajo
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| Autor : Farrington Benjamin |
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