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Comentario
EL complejo de Edipo va designándose cada vez más claramente como el
fenómeno central del temprano período sexual infantil. Luego ocurre la disolución.
Sucumbe a la represión y es seguido del período de latencia. Pero no hemos visto
aún claramente cuáles son las causas que provocan su fin. El análisis parece
atribuirlo a las decepciones dolorosas sufridas por el sujeto. La niña que se cree
objeto preferente del amor de su padre recibe un día una dura corrección por parte
de éste y se ve expulsada de su feliz paraíso. El niño que considera a su madre
como propiedad exclusiva suya la ve orientar de repente su cariño y sus cuidados
hacia un nuevo hermanito. Pero también en aquellos casos en los que no acaecen
sucesos especiales como los citados en calidad de ejemplos, la ausencia de la
satisfacción deseada acaba por apartar al infantil enamorado de su inclinación sin
esperanza. El complejo de Edipo sucumbiría sí a su propio fracaso, resultado de su
imposibilidad interna.
Otra hipótesis sería la de que el complejo de Edipo tiene que desaparecer porque
llega el momento de su disolución, como los dientes de leche se caen cuando
comienzan a formarse los definitivos, Aunque el complejo de Edipo s vivido también
individualmente por la mayoría de los seres humanos, es, sin embargo, un
fenómeno determinado por la herencia, y habrá de desaparecer conforme a una
trayectoria predeterminada, al iniciarse la fase siguiente del desarrollo. Resultará,
pues, indiferente cuáles sean los motivos ocasionales de desaparición e incluso que
no podamos hallarlos.
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