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Comentario
La siguiente explicación intenta orientar hacia ese lugar desde el que, tal vez, podrá
plantearse un día la pregunta por la esencia del nihilismo. La explicación tiene su raíz
en un pensamiento que comienza a ganar claridad por primera vez en lo tocante a la
posición fundamental de Nietzsche dentro de la historia de la metafísica occidental. La
indicación ilumina un estadio de la metafísica occidental que, presumiblemente, es su
estadio final, porque en la medida en que con Nietzsche la metafísica se ha privado
hasta cierto punto a sí misma de su propia posición esencial, ya no se divisan otras
posibilidades para ella. Tras la inversión efectuada por Nietzsche, a la metafísica solo le
queda pervertirse y desnaturalizarse. Lo suprasensible se convierte en un producto de
lo sensible carente de toda consistencia. Pero, al rebajar de este modo a su opuesto, lo
sensible niega su propia esencial la destitución de lo suprasensible también elimina a lo
meramente sensible y, con ello, a la diferencia entre ambos. La destitución de los
suprasensible termina en un «ni esto... ni aquello» en relación con la distinción entre lo
sensible (
nñthysÞa
) y lo no-sensible (
nñthon
). La destitución aboca en lo sin-sentido. Pero
aún así, sigue siendo el presupuesto impensado e inevitable de los ciegos intentos por
escapar a lo carente de sentido por medio de una mera aportación de sentido.
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