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Comentario
Hay en mi machete un cilindro hueco, agujereado, desde la empuñadura a la punta.
Cuando soplo en la boquilla del mango, sale música por la hoja. Cuando tapo todos los
agujeros el sonido es triste, áspero como algo áspero que aún puede llamarse suave.
Cuando descubro todos los agujeros el sonido canta alrededor, y trae a los ojos
destellos de sol en el agua, metal triturado. Hay veinte agujeros. Y desde que toco
música me han llamado tonto de muy diferentes modos; más a veces que Lobey, mi
nombre.
¿Cómo soy?
Feo y mostrando los dientes casi todo el tiempo. Nariz enorme y ojos grises y boca
ancha apretados en una cara pequeña y parda, apropiada para un zorro. Todo arañado
de pelos que son hilos de bronce. El pelo me lo corto casi de raíz con el machete, cada
dos meses. Vuelve a crecer rápido.
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