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Comentario
La historia del pensamiento humano recuerda las oscilaciones del péndulo, las cuales
hace ya siglos que perduran. Después de un largo
período de sueño, viene el despertar; y entonces se liberta de las cadenas con las que
todos los interesados -gobernantes, magistrados,
clérigos- le habían cuidadosamente arnarrado. Las rompe. Somete a severa crítica todo
cuanto se le había enseñado; y pone al desnudo la
vanidad de los prejuicios religiosos, políticos, legales y sociales en cuyo seno había
vegetado. En aras de su espíritu de investigación se lanza
por caminos desconocidos, enriquece nuestro saber con descubrimientos imprevistos:
crea nuevas ciencias.
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