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Comentario
El juez daba fin a sus recomendaciones al jurado.
-He dicho, señores, casi todo lo que tenía que decirles; ustedes resolverán si hay pruebas
suficientes para dictaminar si este hombre es o no culpable del asesinato de Vivian
Barnaby. Han oído las declaraciones de los sirvientes sobre la hora en que fue disparado
el tiro. Todas ellas concuerdan. Tienen ustedes la prueba de la carta que escribió Vivian
Barnaby al acusado, en la mañana de ese mismo día, viernes 13 de septiembre, y que la
defensa ni siquiera ha tratado de negar. Han oído, también, que el acusado negó
rotundamente haber estado en Deering Hill, hasta que tuvo que admitirlo ante las
pruebas terminantes presentadas por la policía. Ustedes sacarán sus conclusiones de lo
que sugiere esa negativa. En este caso no hay pruebas directas. A ustedes les toca
resolver las cuestiones de móviles, medios y oportunidad. La defensa alega que una
persona desconocida entró en la sala de música, después de haber salido el acusado, y
mató a Vivian Barnaby y con la misma escopeta que, por un olvido un tanto asombroso,
el acusado había dejado allí. Han oído cómo el acusado justifica haber tardado media
hora en llegar a su casa. Si ustedes no aceptan la explicación del acusado y creen que el
13 de septiembre éste disparó su arma sobre Vivian Barnaby con el propósito de
matarla, tienen, señores, que declararlo culpable. En cambio, si aceptan su explicación,
tienen el deber de absolverlo. Ahora les ruego que se retiren y deliberen. Cuando hayan
arribado a una conclusión, la formularán. Antes de treinta minutos volvió el jurado. Dio
a conocer el veredicto, anticipado por la mayoría de la concurrencia: culpable
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