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Comentario
«Tener» una religión...
Con frecuencia hablamos de «religión» y deci-
mos que una persona es muy religiosa o poco reli-
giosa, o que no cree en la religión, o bien que perte-
nece a la religión tal o cual... En general hablamos
de la religión como si nos refiriéramos a algo que las
personas
tienen,
y que también podrían entonces
de-
jar
de tener o
cambiar
sin más en algún momento
de la vida...
Desde esta perspectiva
tener una religión
no
parece diferenciarse mucho de tener alguna filiación
política, pertenecer a algún partido, o ser socio de
algún club... Parece así entonces que la religión es
algo
«externo»
al hombre, algo que en un momento
se añade
a su vida, algo que
se le agrega:
ya sea
porque ha sido educado así, o por el afán de cola-
borar en una obra de bien, o por hacer cosas y
pertencer a grupos que le hagan a uno «sentir» que
es
buena
persona. La religión parecería, en algunas
personas, ser una cuestión casi
cosmética...
como
una
pose
de bondad o un grupo de auto-ayuda. De
hecho le da a uno la impresión de que podría seguir
viviendo normalmente su vida de todos los días si la
religión, por ejemplo, desapareciera o nunca hubiera
existido... Tal vez cambiarían algunas rutinas y cos-
tumbres, pero la vida podría seguir igual, en todo
caso,
nos haríamos de otra religión
que se ande
ofertando en alguna parte, para volver a encontrar
el lugar donde «sentirnos»
buena gente
otra vez.
Incluso solemos pensar que quienes dicen que
«no creen en Dios»
son personas que viven al mar-
gen de la religión, y que no tienen conductas de tipo
religioso
en su vida
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