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Comentario
La bola de cristal es el cuarto volumen de un extenso relato inspirado en
el poema narrativo de Robert Browning Childe Roland a la Torre Oscura llegó.
El primer volumen, titulado La hierba del diablo, narra cómo Rolando de
Gilead persigue y finalmente logra dar alcance a Walter, el hombre de negro,
que fingía haber sido amigo del padre de Rolando cuando en realidad actuaba
al servicio de Marten, un poderoso hechicero. Atrapar al semihumano Walter
no constituye la meta final de Rolando sino un medio para alcanzar un fin: en
realidad Rolando pretende llegar hasta la Torre Oscura, donde espera atajar -y
tal vez incluso impedir- la inminente destrucción del Mundo Medio.
Rolando es una especie de caballero andante, el último de su casta,
obsesionado con la Torre, la cual constituye su única razón para vivir cuando lo
encontramos por primera vez. Sabemos que Rolando fue sometido a una
temprana prueba de hombría por Marten, quien sedujo a la madre de Rolando.
Marten esperaba que Rolando no pasase la prueba y fuese «enviado al Oeste»,
siéndole negadas para siempre las armas de su padre. Sin embargo, Rolando
frustra los planes de Marten y supera la prueba, gracias sobre todo a su
intuición a la hora de escoger el arma utilizada.
Descubrimos que el mundo del pistolero está relacionado con el nuestro
en un aspecto fundamental y terrible. Esa conexión queda revelada por
primera vez cuando Rolando conoce a Jake, un chico del Nueva York de 1977,
en una estación desierta. Existen puertas que conectan el mundo de Rolando
con el nuestro; una de ellas es la Muerte, y a través de ella Jake llega al
Mundo Medio, tras ser empujado en plena calle Cuarenta y tres y atropellado
por un coche. El autor del empujón fue un hombre llamado Jack Mort... aunque
la presencia que se hallaba oculta en la mente de éste, y que guió sus manos
asesinas en dicho episodio, no era otra que la de Walter, el viejo enemigo de
Rolando.
Antes de que Jake y Rolando logren dar con Walter, el chico muere de
nuevo... esta vez porque el pistolero, enfrentado a la dolorosa disyuntiva de
elegir entre este hijo simbólico y la Torre Oscura, elige la Torre. Las últimas
palabras de Jake, antes de despeñarse por el abismo, fueron: «Ve, pues... Hay
otros mundos aparte de éste.»
El enfrentamiento final entre Rolando y Walter tiene lugar en las cercanías
del mar del Oeste. Durante una larga noche de conversación, el hombre de
negro le cuenta a Rolando su futuro con una extraña baraja de Tarot, haciendo
hincapié en tres cartas: el Prisionero, la Dama de las Sombras y la Muerte
(«aunque no para ti, pistolero»).
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