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Comentario
La tecnología ha permitido franquear a nuestra generación una importante etapa
en la exploración del Universo. Con radiotelescopios del tipo de Arecibo, cuyo
diámetro alcanza 300 metros y que está provisto de un radar capaz de enviar
pulsos "tops" muy breves pero muy potentes hacia el planeta Venus para estudiar
su relieve, hemos traspasado la etapa interestelar. A partir de ahora seremos
capaces de escuchar las estrellas. Hace una cincuentena de años, tras la
emersión de la radio, se multiplica-ron los esfuerzos para escuchar el planeta
Marte. Pero las estrellas estaban desesperadamente lejos de nuestro alcance.
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