| Comentario
Después de cientos de billones de años, pensó de súbito de sí mismo como Ames.
No la combinación de ondas que a través de todo el universo era ahora el
equivalente de Ames, sino el sonido en sí propio. Una clara memoria trajo las
ondas sonoras que él no oyó ni pudo oír.
El nuevo proyecto había estado aguzando su memoria más allá de los más viejos
eones. Allanó el vórtice energético que recubría la suma de su individualidad y las
líneas de fuerza se extendieron más allá de las estrellas
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