| Comentario
CAPÍTULO PRIMERO
EL ASALTO DEL “MARIANA”
-¿Vamos avante? ¿Sí o no? ¡Voto a Júpiter! ¡Es
imposible que hayamos varado en un banco como
unos estúpidos!
-No se puede, señor Yáñez.
-Pero, ¿qué es lo que nos detiene?
-Todavía no lo sabemos.
-¡Por Júpiter! ¡Ese piloto estaba borracho! ¡Va-
liente fama la que así se conquistan los malayos! ¡Yo
que hasta esta mañana los había tenido por los me-
jores marinos de los mundos! Sambigliong, manda
desplegar otra vela. Hay buen viento, y quizás lo-
gremos pasar
|