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Comentario
Por el alma de Don Quijote
Con el más reposado y humilde
continente,
de contrición sincera; suave, discretamente,
por no incurrir en burlas de ingeniosos
normales,
sin risueños enojos ni actitudes teatrales
de cómico rebelde, que, cenando en
comparsa,
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ensaya el llanto trágico que llorará en la
farsa,
dedico estos sermones, porque sí, porque
quiero,
al Único, al Supremo famoso Caballero,
a quien pido que siempre me tenga de su
mano,
al santo de los santos Don Alonso Quijano 10
que ahora está en la Gloria, y a la diestra de graves profesores, en cuyos diccionarios
no han de leer sus sueños los pobres
visionarios...
¡De los dos grandes locos se ha cansado la
gente:
así, santo Maestro, yo he visto al reluciente 40
rucio de tu escudero pasar enalbardado,
llevando los despojos que hubiste
conquistado,
en tanto que en pelota, y nada rozagante,
anda aún sin jinete tu triste Rocinante!
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(Maestro ¡si supieras! desde que nos
dejaste,
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llevándote a la Gloria la adarga que
embrazaste,
andan las nuestras cosas a las mil
maravillas:
todas tan acertadas que no oso a
describillas,
-Hoy, prima el buen sentido. La honra de
tu lanza
no pesa en las alforjas del grande Sancho
Panza.
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Tus más fieles devotos se han metido a
venteros
y cuidan de que nadie les horade sus
cueros.
Pero, aguarda, que, cuando se resuelva a
decillo,
ya verás que lindezas te contará Andresillo
-
aunque hay alguna mala nueva, desde hace
poco:
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Aquel que también tuvo sus ribetes de
loco,
tu primo de estas tierras indianas y bravías,
-¡lástima de lo añejo de tus caballerías!
tu primo Juan Moreira, finalmente vencido
del vestigio Telégrafo, para siempre ha 60
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| Autor : Carriego Evaristo |
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