 |
|
Comentario
Las noticias más antiguas que tenemos de Inglaterra o Gran
Bretaña (llamada así por distinguirla de la provincia de Francia del
mismo nombre) son las que nos han dejado los Romanos. Julio César,
habié ndose apoderado de lo que ahora llamamos Francia, y antes,
Gallia o Gaula, pasó el angosto canal que separa los dos reinos, y
venciendo a los semibárbaros que en vano se oponían al valor y
disciplina militar de los Romanos, añadió una provincia más a aquel
vasto imperio.
La condición y estado de los Britanos en el interior de la isla era
muy semejante a la de salvajes que empiezan a sujetarse a leyes
religiosas en el estado de pastores, que es el segundo paso en la carrera
de la civilización. Vivían en chozas con techos pajizos y se mantenían
de leche y carnes de sus grandes rebaños. Eran también aficionados a la
caza, que abundaba en los montes. Las pieles de los animales que
mataban les servían de vestidos para el tronco del cuerpo; los brazos,
piernas y muslos no tenían otra cubierta o adorno que un tinte azul
sobre el mismo cutis. Dejábanse crecer la cabellera, que caía libre sobre
la espalda y los hombros; la barba, por el contrario, llevaban cortada a
raíz, a no ser sobre el labio superior como los soldados en nuestros
tiempos. No había en la época de la invasión romana ningún rey
soberano de la isla.
|
| Autor : Blanco White J.Maria |
| |
| |