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Comentario
CAPÍTULO PRIMERO
DE LA NATURALEZA DE LA MORAL
Siendo nuestra intención tratar aquí de cosas pertenecientes a la
moral, lo primero que tenemos que hacer es averiguar exactamente de
qué ciencia forma parte. La moral, a mi juicio, sólo puede formar parte
de la política. En política no es posible cosa alguna sin estar dotado de
ciertas cualidades; quiero decir, sin ser hombre de bien. Pero ser
hombre de bien equivale a tener virtudes; y por tanto, si en política se
quiere hacer algo, es preciso ser moralmente virtuoso. Esto hace que
parezca el estudio de la moral como una parte y aun como el principio
de la política, y por consiguiente sostengo que al conjunto de este
estudio debe dársele el nombre de política más bien que el de moral.
Creo, por lo tanto, que debe tratarse, en primer término, de la virtud, y
hacer ver cómo es y cómo se forma, porque ningún provecho se sacará
de saber lo que es la virtud sino se sabe también cómo nace y por qué
medios se adquiere. Sería un error estudiar la virtud con el único objeto
de saber lo que es, porque es preciso estudiarla para saber cómo se
adquiere, puesto que en el presente caso queremos, a la vez, saber la
cosa y conformarnos nosotros mismos a ella; y es claro que seremos
incapaces de conseguirlo si ignoramos el origen de donde procede y
cómo puede producirse.
Por otra parte, es un punto muy esencial saber lo que es la Virtud,
porque no sería fácil saber cómo se forma y cómo se adquiere, si se
ignorara su naturaleza, como no lo sería el resolver cualquiera cuestión
de este género en todas las demás ciencias. Un punto no menos
indispensable es saber lo que otros antes que nosotros han podido decir
sobre esta materia.
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