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Comentario
Felizmente extraje las últimas monedas de nuestras máquinas y las conté, mientras Ma
anotaba las cifras en el librito rojo a medida que yo se las cantaba. Eran unas bonitas
cifras.
Sí, habíamos conseguido una buena recaudación en los dos planetas de Sirio, Thor y
Freda. Especialmente en Freda. Esas pequeñas y aisladas colonias de la Tierra darían lo
que fuera por cualquier clase de entretenimiento, y el dinero no significaba nada para
ellos. Hicieron largas colas para entrar en nuestra tienda y meter sus monedas en nuestras
máquinas, y así compensaron los elevados gastos del viaje que habíamos hecho por
nuestra cuenta y riesgo.
Sí, esas cifras que Ma estaba anotando eran muy consoladoras. Naturalmente, las
había sumado mal, pero Ellen se encargaría de subsanar el error en cuanto Ma se diese
por vencida. Ellen está dotada para los números. Y para muchas otras cosas, si es que un
padre puede decir eso de su única hija. De todos modos es mérito de Ma, no mío. Yo soy
una persona del montón.
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