 |
|
Comentario
Hoy fui a ver al doctor para un chequeo y recibí el sermón habitual por el
exceso de peso, pero hubo, algo más. Tenía el pecho fofo como de costumbre,
pero él descubrió una cicatriz que no debía estar allí. Mi única operación en los
últimos seis meses ha sido en Tulsa, Oklahorna, donde debían arreglarme el
brazo. (Me lo partí cabalgando en un estúpido caballo. Nunca más me harán
subir a una de esas criaturas.) Así que el doctor me hizo acostar para
dormirme, hizo un examen exploratorio en el momento (milagros de la medicina
moderna) y cuando desperté me preguntó por qué demonios me habían hecho
un trasplante de corazón.
| |