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Comentario
LAS conferencias agrupadas bajo el título de Lecciones introductorias al
psicoanálisis fueron desarrolladas por mí durante los cursos de 1915 a 1916 y 1916 a 1917
en un aula de la Clínica Psiquiátrica de Viena, y ante un auditorio compuesto por
individuos de todas las facultades. Las que forman la primera serie, improvisadas todas, las
senté por escrito poco después de pronunciadas. Las de la segunda las redacté durante las
vacaciones estivales intermedias, que pasé en Salzburgo, y las pronuncié luego al pie de la
letra, pues por entonces poseía aún el don de una memoria fonográfica.
En cambio, esta nueva serie de conferencias no ha sido nunca pronunciada. En el
intervalo, mi edad me ha relevado de la obligación de patentizar mi pertenencia -aunque
sólo periférica- a la Universidad por medio de cursos de conferencias, y una operación
quirúrgica que me ha inutilizado para la oratoria. Así, pues, si en la serie de trabajos que
siguen me traspongo de nuevo a las aulas y ante un auditorio, ello es tan sólo una ficción
imaginativa; ficción que en todo caso me ayudará a no olvidarme de facilitar la
comprensión del lector al profundizar en los temas propuestos.
Estas nuevas conferencias no pretenden en modo alguno sustituir a las anteriores.
No son, en general, nada independiente que pueda contar con un círculo privativo de
lectores; son continuaciones y complementos, que atendiendo a su relación con las
precedentes pueden dividirse en tres grupos. Al primer grupo pertenecen las revisiones de
aquellos temas que tratamos ya hace quince años, pero que a consecuencia de la
profundización de nuestros conocimientos y. la mudanza de nuestras concepciones
demandan hoy una distinta exposición. Trátase, pues, de revisiones críticas. Los otros dos
grupos comprenden las ampliaciones propiamente dichas, por cuanto tratan de cosas que o
no existían aún en el psicoanálisis al tiempo de Ias primeras conferencias o solamente
apuntaban por entonces, sin que su estado, naciente e impreciso, justificara dedicarles
capítulo aparte. No es posible evitar ni hay por qué lamentarlo, que algunas de las nuevas
conferencias reúnan en sí caracteres de los tres grupos
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