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Comentario
Todo empezó como un sencillo caso de asesinato. Esto ya era bastante malo, porque
era el primer asesinato cometido durante los cinco años que Rod Caquer llevaba de
Teniente de las Fuerzas de Policía, en el Sector Tres de Callisto.
Toda la población del Sector Tres se sentía orgullosa de aquella marca, o por lo menos
se había sentido, hasta que aquel récord había dejado de significar algo.
Pero antes de que aquel caso se terminara, nadie se habría sentido más contento que
Rod Caquer si el asunto hubiese sido un simple caso de asesinato sin complicaciones
cósmicas.
Los sucesos empezaron a ocurrir cuando el zumbido del aparato hizo que Rod Caquer
dirigiera la mirada hacia la pantalla de su telecomunicador.
La imagen de Barr Maxon, Director del Sector Tres, le contemplaba severamente.
- Buenos días, Director - dijo Caquer, amablemente -. Me gustó mucho el discurso que
pronunció la noche pasada sobre los...
Maxon le interrumpió.
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