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Comentario
Pero si son dos especies dijo el Capitán Garm atisbando de cerca a los seres
que acababan de ser subidos del planeta que tenían debajo. Sus órganos ópticos
ajustaron el foco para darle la máxima definición, saliendo prominentemente hacia
afuera al hacerlo. La mancha de color que había sobre los mismos brillaba con
rápidos destellos.
Botax se sentía cálidamente confortable al seguir de nuevo los cambios de color,
tras los meses pasados en una célula de espionaje en el planeta, tratando de
captar el sentido de las ondas sonoras moduladas emitidas por los nativos. La
comunicación por destello era casi como estar en su bogar, en el lejano brazo de
Perseo, en la galaxia.
- No son dos especies - sino dos formas de la misma especie.
- Tonterías, tienen un aspecto muy diferente. Gracias a la Entidad son vagamente
perseoides y no tan repugnantes en su aspecto como lo son muchas de las formas
exteriores. Una disposición razonable y unos miembros reconocibles. Pero no
tienen mancha de color. ¿Pueden hablar?
- Sí, Capitán Garm - Botax se permitió un interludio prismático discretamente
desaprobador -. Los detalles están en mi informe. Esos seres modulan las ondas
sonoras mediante su boca y su garganta, en algo parecido a un toser muy
complicado. Yo mismo he aprendido a hacerlo - se sentía orgulloso de ello -. Es
muy difícil.
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