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Comentario
Hormonas, hormonas y más
hormonas
Tal vez los
prohormonales
(suplementos
pensados en un principio para estimular el
desarrollo muscular) han contribuido también al
aumento del nivel de estrógenos y de la
incidencia de la ginecomastia que se ha
detectado en los últimos años. La
androstenediona,
por ejemplo, no
sólo se convierte
en testosterona,
sino también en
estrona, un
estrógeno suave.
Los
prohormonales
causan un pico de
testosterona demasiado
rápido para que el hígado
reaccione, lo que
favorece la
aromatización. La caída
repentina del nivel inhibe
el eje hipotálamo-
hipófiso-testicular
(HPTA), que
estimula la
producción de la
testosterona del
propio organismo
y, por lo tanto, un
posible aumento de
los estrógenos. Y
los prohormonales
transdérmicos no
son mejores; al contrario: prolongan la
inhibición, con el consiguiente riesgo de pérdida
de la libido a largo plazo
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