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Comentario
Introducción
La literatura hispánica y occidental es heredera, en gran medida, de la labor literaria de nuestros
antepasados. Su conocimiento nos va a ayudar a profundizar en el mundo romano, en su forma
de escribir y de concebir la lengua hecha arte; pero también vamos a descubrir su legado y las
conexiones con la literatura posterior. Profundizamos así en las entrañas de nuestra literatura de
ayer y de hoy.
La literatura romana se concibe con algunas diferencias importantes respecto a la actual. Las
obras están más ceñidas a unos elementos fundamentales: el género literario y la tradición e
imitación de unos modelos. El ritmo de evolución es relativamente lento. Hoy en día el panorama
es más abierto, reducido y cambiante. La novela colma la mayor parte de la producción y
consumo de literatura. Y podemos añadir los cambios que estamos sufriendo por la invasión de
las tecnologías: cine, televisión, ordenadores multimedia.
Si pensamos en la música actual, observamos que se utilizan palabras como rock, pop, funky,
blues, cantautor, baladas, clásica, etc. Son palabras que se entienden como género musical. En
literatura el número suele ser reducido para la mayoría: novela, teatro y poesía. Los géneros de
la Antigüedad son muchos más. Vamos a aproximarnos a su concepción, evolución y
sistematización al hilo de la historia de la literatura grecorromana.
El concepto de género literario en el mundo clásico puede resultar algo complejo para nosotros.
Es un modelo conceptual, un paradigma mental que marca el sistema de reglas de creación de
las obras y de su recepción. Los textos pueden ser reconocidos gracias a su inclusión en la clase
de obras literarias en que se inspiran, en el género.
Para un lector o espectador de la época o para ti, cuando conozcas las claves, el género supone
un “horizonte de expectativas”, tal como expresa el estudioso Robert Jauss. El autor escribe
según lo que tu esperas y tú esperas según el género. Y si tú no esperas nada, porque no
conoces el género, o tienes falsas expectativas, te llenarás de tristes sorpresas; tantas que no
entenderás lo que estás leyendo o viendo. Esto puede provocar que te aburras en una película
“rara” o que no te guste la literatura de los romanos. Pero para eso está este libro. Las obras y
géneros que se acerquen más a la mentalidad moderna serán los más fáciles de interpretar por
tu parte y, en muchos casos, los que te gusten más. Y, sin embargo, la literatura latina ofrece un
universo de obras conservadas (bastantes menos de las que se escribieron) que merece la pena
ser explorado, a poco que te interese esta asignatura y la literatura en general.
Los géneros se han concebido generalmente de una manera biológica, tal como lo hizo
Aristóteles hace ya unos veinticuatro siglos. De esta manera, nacen, crecen, se reproducen y
mueren. Los hijos se consideran como subgéneros hasta que en algunos casos se emancipan y
son nuevos géneros. Como cualquier ser vivo, como tú y tu familia, tienen unas características
que los distinguen de otros y que los relacionan con otros. Y, además, una familia tiene una
historia, que tiene un origen más o menos concreto. Los géneros, pues, se pueden estudiar de
una manera histórica o evolutiva. Pero un género puede desarrollarse de forma discontinua,
prolongándose en épocas y en literaturas diferentes. La época de vigencia durante la literatura
romana es un factor que nos interesa. Para el origen existen unas circunstancias propiciatorias,
con un creador, y para su muerte otras, con un epígono
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