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Comentario
Muchos creyeron en los últimos años que Damon Knight, tremendamente
ocupado en sus labores de crítico y antologista, había dejado casi de escribir
SF. Sin embargo no es así. Este relato, aparecido originalmente en el
Magazine of Fantasy & Science Fiction demuestra que Damon Knight está aún,
como dicen los americanos, alive and well. Y el hecho de que Donald Wollheim
lo escogiera para su antología "Lo mejor de la SF de 1977" demuestra que
sigue siendo el espléndido narrador de siempre, capaz de hilvanar una
estupenda historia con solo algunas pinceladas. Lean si no.
Fotomontaje Correo de la UNESCO
Usted tiene cinco años y está oculto en un lugar que nadie conoce. Se halla
cubierto de hojarasca, arañado por el ramaje, sudoroso e impaciente. El viento
levanta un murmullo en las temblorosas hojas. Un apagado zumbido surge del
visor que usted sostiene en las manos.
Luego escucha una voz:
—¡Lorie, te veo, sal afuera! ¡En el granero, comiendo una manzana!
Silencio.
—¡Lorie, venga, sal de ahí, te veo!
Y otra voz:
—Sí, es verdad, ella está allí.
Otro silencio, y una nueva y enojada voz:
—Vale, vale.
Usted se incorpora y dirige su visor hacia la colina. Mientras gira el botón
con su pulgar, una imagen brillante se abalanza sobre usted; los árboles se
lanzan hacia una oscuridad rojiza y desaparecen, y después aparecen las
casas. Ahora puede ver a Bruce junto al corral, observando su visor, girando el
mando poco a poco. Está de espaldas; usted sabe que no puede verle y se
levanta completamente. Pasa un grajo aleteando y se posa en una rama. Con
sus propios ojos usted puede ver a Bruce, una motita azul junto a los grisáceos
muros de las casas. En el visor, el se gira hacia usted, por lo que vuelve a
esconderse. Otra voz:
—Niños, entrad y lavaos las manos para cenar.
—¡Oh, no, tía Ellie!
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